El Problema

Qué es una bomba de racimo

Las municiones de racimo es un tipo de armamento, de lanzamiento aéreo o que puede ser desplegado directamente sobre la superficie, que libera decenas o centenas de submuniciones más pequeñas.

Por qué es necesario prohibirlas

Las municiones de racimo han causado y continúan causando daños enormes e innecesarios a miles de civiles. Su impacto se produce sobre grandes áreas y el daño que producen se extiende más allá de la duración de los conflictos. En primer lugar, su dispersión generalizada hace que no distingan entre blancos civiles y militares, por lo que el impacto humanitario puede ser extremo, sobre todo si son lanzadas cerca de o sobre áreas pobladas. En segundo lugar, muchas submuniciones no detonan al impactar sobre la superficie convirtiéndose de facto en minas antipersonales matando e hiriendo a personas mucho tiempo después de que el conflicto haya terminado. Inclusive estas submuniciones sin estallar son mucho más letales que las minas antipersonales. Además, su forma, tamaño y color llamativos hace a los niños sus potenciales víctimas, los cuales de hecho conforman un tercio del total de las víctimas.

Las municiones de racimo se posicionan como el tipo de armamento que posee el nivel más alto de amenaza y peligro para los civiles desde que las minas antipersonales fueron prohibidas en 1997, y sin embargo hasta el momento no existe ninguna provisión del derecho internacional que aborde específicamente el problema que conllevan. Finalmente, tras el lanzamiento masivo de bombas de racimo que Israel realizó sobre el Líbano en Agosto del 2006, y que resultó en 200 muertes de civiles durante el año siguiente al cese del fuego,  motivó a los gobiernos a intentar alcanzar para el 2008 un instrumento internacional legalmente vinculante que prohíba el uso de municiones de racimo.

Documentos con las posiciones de la coalición contra las municiones de racimo