Mujeres, género y armas

Este domingo 8 de marzo conmemoramos el día internacional de la mujer reflexionando sobre el desarme y su vinculación con la mujer, y la inclusión de disposiciones de género en los acuerdos de prohibición de armas.

Cuando se habla de “género” no necesariamente nos referimos al sexo biológico que caracteriza a cada ser humano sino que en realidad el término abarca un conjunto de ideas que atribuyen cierto  sentido y diferencias entre los entre sexos.  El género es la gama de características asociadas con el hombre, la mujer, intersex, masculino, femenino, transgénero, etc.

Es cierto también que las concepciones de género “varían de acuerdo a los contextos socio-económicos, políticos y culturales, y se ven afectados por otros factores, como la edad, raza, clase y etnia. De modo que no es un concepto estático sino que se encuentra en constante transformación y su asociación con cuestiones más concretas dependerá de factores determinantes tales como el contexto social, geográfico, cultural, etc.

Entender lo que género significa permite también comprender los distintos roles sociales, el comportamiento y la identidad, y sobre todo las relaciones entre las personas. Asimismo, las concepciones de “género” proporcionan una forma de estructurar las relaciones de poder, ya sea en la familia, la sociedad, o incluso en las relaciones internacionales.

Ahora bien, el concepto de género fue teniendo cada vez mayor relevancia y fue también incorporándose en ámbitos muy diversos tales como el desarme y el control de armas.

Por ello en esta oportunidad reflexionamos sobre el género, la mujer y cómo vinculamos estos conceptos a las armas y a la violencia armada. Es importante observar como las personas ven a las armas, a la guerra y al militarismo. Así, existe una fuerte correlación entre la portación de armas y las concepciones sobre masculinidad.  De hecho, la “cultura de las armas” está asociada a las normas culturales de la masculinidad, considerando a los hombres como protectores y como guerreros.

Violencia de género y el comercio de armas

Este año entró en vigor el tratado de comercio de armas, primer instrumento vinculante entre los estados que controlará y regulará el comercio de armas conforme al respeto a los derechos humanos. Es importante destacar en este día que el Tratado de Comercio de armas incluye disposiciones sobre género, mujeres y niños, sobre todo en lo que respecta a la evaluación de riesgos.

Así, el objetivo principal de la instalación de estas cláusulas en el TCA es que se eviten muertes violentas causadas por armas de fuego en destinos donde hubo casos sistemáticas de este tipo de violaciones y hechos violentos con armas hacia mujeres.

Las transferencias irresponsables de armas, municiones, armamento y equipo relacionado través de las fronteras originan actos de violencia de género perpetrados ya sea por actores estatales como no estatales. Así, en las recientes negociaciones del Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), organizaciones de la sociedad civil y los gobiernos afines trabajaron juntos para asegurar que el tratado incluyera una disposición jurídicamente vinculante sobre la prevención de la violencia armada por motivos de género.

Artículo 7 del TCA adoptado por la Asamblea General el 02 de abril 2013 obliga a la exportación de los Estados Partes, como parte del proceso de evaluación de las exportaciones, a tener en cuenta el riesgo de las armas, municiones, piezas o componentes que se utilicen para cometer o facilitar actos de violencia de género. No se permitirá a los Estados autorizar la cesión, cuando exista un riesgo de violencia de género cuando constituye una de las consecuencias negativas del artículo 7 (1) -es decir, cuando se trate de una violación del derecho internacional humanitario o del derecho internacional de los derechos humanos, cuando se socava la paz y la seguridad, o cuando forma parte de la delincuencia organizada transnacional. Este criterio vinculante también exige a los Estados actuar con la debida diligencia para asegurarse de que la transferencia de armas no se desviaría a los actores no estatales, como escuadrones de la muerte, milicias o pandillas que cometan actos de violencia de género.

Las mujeres y el desarme

Pero las inclusiones del concepto de género no solamente se vieron reflejadas en el ATT, otros acuerdos de desarme y control de armas también contribuyeron al reconocimiento del rol de la mujer y también de los niños. Uno de ellos fue el documento final de la Conferencia de Revisión del UNPOA  (2012), que resalta el impacto negativo del tráfico ilícito en las mujeres y la necesidad de que las mujeres sean incorporadas en los esfuerzos para combatirlo.

Asimismo, la Resolución  del Consejo de Seguridad  sobre armas pequeñas 2117  (2013) reconoce, por primera vez,  la relación entre las armas pequeñas, la igualdad de género y los derechos humanos.

Por otra parte, la posesión, el uso y el comercio de armas afectan a hombres y mujeres de diferentes maneras. “Las mujeres rara vez fabrican, venden, compran o utilizan armas, sin embargo, están desproporcionadamente afectadas por el comercio de armas y, en particular, por la proliferación y uso indebido de armas pequeñas y armas ligeras. Mientras que los hombres son la mayoría de los muertos por las armas pequeñas, las mujeres sufren de formas más invisibles. Es cierto que existen altas tasas de muerte por armas de fuego en hombres, pero estos son los más visibles. Lo que es más difícil de medir en las estadísticas es cuando las armas no se usan para matar, sino para ejercer el poder; cuando se utilizan armas de fuego a puerta cerrada para subyugar a miembros de la familia; cuando se utilizan armas de fuego para amenazar a las adolescentes a la violencia sexual, lo que obligó a familias enteras a huir. (Rebecca Gerome, ATT Monitor de 5.8, 2012, p. 3).

Finalmente, cabe destacar la gran participación de las mujeres como agentes de cambio político social y económico en estos aspectos, no solo desde la presión que se  ejerce para incluir criterios de género en los tratados de control de armas o de regulación de comercio de armas como fue en el ATT sino también esta participación se ve reflejada en otros aspectos tales como la inclusión de femicidio como agravante deun hecho violento en las disposiciones normativas. Ello da cuenta de que estamos en una tendencia progresiva hacia la mayor igualdad y equidad que balancee los a veces las desproporcionadas concepciones de poder y su implicancia en las mujeres como víctimas.

Fuente: Reaching Critical Will

Autora Brenda Ciaambella ganadorea del concurso ponle cara a la Violencia armada 2015

[1] Página 12. El Femicidio ahora ya es ley. disponible en http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-207885-2012-11-15.html